Dia 16. Hiroshima. Miyajima.
Nos levantamos a las 6.30 para el tren de las 8.00. Llegamos a la estacion y el melon del Sergi se habia equivocado de una hora, resulta que era a las 9.00. Plan de emergencia: iremos en un Shinkansen sin asiento reservado que sale a las 8.20 y ademas va directo. A ver si hay suerte, aun nos habra salido bien el error, llegamos 2 horas y media antes de lo previsto.
Hiroshima impresiona. Dejemos el cachondeo por un rato. Ahora hace 61 anyos qye EEUU bombardeo Japon con 2 bombas nucleares. En Hiroshima la bomba estallo a 600 m de altura, formando una gran bola de fuego que arraso con todo. Poco tiempo despues la ciudad luchaba ya para sobreponerse, reconstruyendo poco a poco toda la infraestructura.
Pero sobretodo, Hiroshima nos deja el sabor agridulce de ver como han reconvertido el dolor en un homenaje a la paz. Nos ha impresionado la campana para hacer un llamamiento a la humanidad para que dejen las armas. El monumento a los ninyos y ninyas que murieron por la guerra. Y el museo. El museo es quizas lo mas escalofriante, da mucho que pensar.

Despues de la visita al Parque de la Paz volvemos a la estacion, rumbo a Miyajima. Mientras comemos empieza a llover a saco, parece que se vaya a acabar el mundo, cosa increible porque hacia solo media hora que teniamos un sol de justicia y un calor asfixiante.
Hacemos tiempo mientras para de llover dando vueltas por un centro comercial que esta por la estacion. Tienen cosas chulas, si no fuera porque todo es de la talla 24…por cierto, que tambien hay japos gorditas, que las hemos visto, las hay de muy delgaditas pero hay de todo, como aqui…
Cogemos el tren local y el ferry para llegar a Miyajima y para nuestra decepcion, la marea no puede estar mas baja y el famoso torii (el pollo acuatico, Sergio!) no se ve dentro del agua, sino encharcado. De hecho hay gente paseando por debajo. Nos damos un paseo para hacer tiempo a que suba la marea y vamos a cenar. Queremos marisco o pescado a la plancha, pero en el unico sitio que encontramos abierto no hablan ingles, asi que pedimos que nos traigan lo que quieran. Nos traen lo mismo que al mediodia, Hiroshimamiyaki, la unica diferencia es que aqui se llama Heikeyaki, y que esta bastante mas rico.
Cuando acabamos de cenar ya esta la marea alta y todo iluminado. Hacemos la tanda de 200 fotos y nos vamos a dormir. En la isla no hay nadie, esta todo desierto. Eso si, ha sido una de las noches mas bonitas y tranquilas en Japon.

Manyana nos espera todo lo contrario.Volvemos a la urbe: Osaka.